dijous, de febrer 14, 2008

VIENA, LA CIUDAD DE LOS PARAGUAS ROTOS.
Viena no es demasiado conocida por ser muy ventosa (al menos no tanto como Chicago), pero tuvimos la suerte o la desgracia de llegar al mismo tiempo que un huracan que destrozo un cuarto de la ciudad. El resultado fue encontrarnos cada dos por tres paraguas inservibles en cada rincon de la capital de Austria.


El Danubio pasa efectivamente por Viena, pero no exactamente por el centro. Por ahi lo hace el Donaukanal, el canal creado para absorber las crecidas del segundo rio mas largo de Europa.
Nada mas cruzarlo, alejandose del centro, se obtiene esta panoramica de la calle Tabor, que se adentra en el antiguo barrio judio, en el cual nos alojabamos. Es aqui exactamente donde me di cuenta de que me habia olvidado la mochila con todo lo esencial (guias de viaje, llaves del piso, camara fotografica...) en la lanzadera que nos habia acercado desde el aeropuerto. Cinco minutos mas tarde, y con los pulmones saliendo por la boca, me encontraba en el mismo punto, esta vez con todo el equipaje que habia facturado unas horas antes en Luton. Y es que la edad ya se empieza a notar...



Despues de descansar un rato en el apartamento, nos dirigimos al centro a pie, pasando por la Griechenkirche (Iglesia Griega), en la cual nos detuvimos. Entramos para curiosear, ya que nunca antes habiamos estado en un templo similar. Nos encanto las aranhas que colgaban del techo (a pesar de ellas estaba la cosa muy lugubre) y las pinturas de ancianos (sacerdotes?, filosofos?, discipulos?...) que aparecian si mirabas hacia ellas.



Como estabamos famelicos (previamente habia vaciado el estomago en el aeropuerto...otro mas al cual no soy bienvenido), nos detuvimos en un par de restaurantes tipicos a los cuales no quisimos entrar por el precio y porque se nos habia hecho tarde.
Asi que seguimos con nuestro recorrido, en busca de unas calorias que encontramos en forma de Currywurst. De esa forma nos deshicimos de los pocos Euros que llevabamos en los bolsillos. Y es cuando empezo nuestra pesadilla: despues de intentar sacar inutilmente dinero a credito de un cajero, unido al frio polar, al cansancio (nos habiamos despertado a las 4 de la manhana) y al dolor de muelas que aun arrastraba, se nos vino la ilusion del viaje abajo. Asi que cambiamos de ruta y volvimos a casa. La solucion al aprieto economico paso por la tarjeta de debito inglesa (lo intentamos por desesperacion, ya que habiamos sido informados por el banco de que no podiamos realizar dicha operacion en el extranjero...menos mal que ellos tambien se equivocan...).


Lo primero que aparece, de forma majestuosa, al llegar a la calle principal, a parte del desaguisado creado por los turistas, es la catedral . De tamanho imponente, llama la atencion por su exagerada altura y por su tejado de ceramicas verdes, negras y amarillas.


Justo enfrente, se encuentra la Haas Haus, icono moderno pero no tan acertado.


La mejor forma de observar el escudo real con su aguila bicefala (que representa al estado "K.K.". Y no nos hemos puesto escatologicos, pues significa "Koniglich und Kaiserlich", que traducido viene a ser "real e imperial") es subir a la ultima planta de alguno de los centros comerciales y tomarse un cafe desde el bar-restaurante.


El "Graben" (antiguo foso romano) es donde se encuentra la "Pestsaule", el monumento que se erigio para recordar la erradicacion de la peste (representada por una anciana literalmente masacrada por angeles), y uno de los lugares donde mas disfrute: el Colmado "Julius Meinl am Graben", donde toda clase de viandas provenientes de todos y cada uno de los rincones del globo son vendidos a entusiastas de la gastronomia.


Al final del Graben se puede observar el Alte Hofburg (castillo viejo), donde se situaban los aposentos reales de invierno.


Una de las curiosidades de esta ciudad es la forma de vender los diarios: cuelgan de cada farola, senhal de trafico o arbol unas bolsas de plastico grueso con los periodicos en su interior. Al insertar la moneda, se abre el candado y se retira el jornal. Hay que tener confianza en la ciudadania para ofrecer semejante servicio...

Cerca del Danubio se encuentra el Prater, el parque mas grande de Viena (tanto, que se empieza a ver desde la carretera tan solo cinco minutos mas tarde de salir del aeropuerto). La noria es la imagen mas buscada, pero no es nada espectacular. Es mas, la zona puede llegar a ser deprimente por la sensacion de parque de atracciones cerrado que te crean las casetas vacias y las obras realizadas cara a la primavera, que es cuando lo abren de forma mas continua.

En la Plaza de Mexico se encuentra esta iglesia tan poco habitual. Se asemeja mas a uno de aquellos castillos de los pitufos hechos a base de piececillas que a un templo religioso. La plaza se bautizo asi en honor a uno de los pocos paises que alzo la voz en contra de la ocupacion de Austria por parte de los nazis.


El Danubio no es en verdad tan azul, tal y como lo veia Strauss, si no que posee un color a medio camino entre el gris y el verde. Puede que el compositor lo viera en un dia soleado...


Silvia y uno de los "grandes": Goethe.


Edificio "Secesion", que viene a ser el "JugendStil" austriaco.


El Barrio de los Museos, donde se pueden visitar el Lepold Museum (Schiele is the best), la Kunsthalle y el Museo de Arte Moderno. La verdad, a pesar de ser una bonita zona regenerada, se queda pequenho rapido.



Extranhas costumbres de los vieneses: caminar por las paredes...


...o construir casas en lo alto de un edificio gubernamental como es el parlamento.

Silvia de nuevo...y no, eso no es Goethe otra vez...
Visita al Palacio de Schoenbrunn (fuente bonita), donde veraneaba Sissi, que se pasaba horas paseando por los jardines, como si no tuviera espacio en el interior...los alrededores de Viena al fondo.


Siguiendo con Sissi, visitamos su residencia de invierno en el Hofburg. Se trata de un autentico memorial a ella, creado para saciar el hambre de curiosidad y devocion de los millones de admiradores que posee en todo el mundo. Basta ser emperatriz, anorexica, depresiva, infeliz y poliglota (hablaba aleman, italiano, hungaro, latin, griego e ingles) para montar semejante club de fans.
Este es uno de los miles de detalles que rodeaba su vida: unos de los multiples motivos decorativos creados con las servilletas ofrecidas en los banquetes (que median dos metros por dos metros. Mas tarde, cuando la economia real dejo de ser tan buoyante, las recortaron a la mitad).


Jardines de Schoenbrunn con la "Gloriette" alzandose sobre el monticulo.


Uno de los edificios mas bonitos, la "Karlskirche", con sus dos columnas imitando a la de Trajano en Roma. De noche es un placer para la vista, cuando esta iluminada. Su interior esta recubierto de frescos que no pudimos ver por el exagerado precio de su entrada.


La Rathaus (ayuntamiento) esta situada en uno de los Rings de Viena. El centro de la ciudad, la parte antigua, esta rodeada de varios boulevards que forman un hexagono. A cada uno de sus lados se les conoce como "ring". Frente a ella se encontraba la pista de hielo con el trazado mas elaborado que jamas haya visto: una sucesion de curvas y rectas que hacia que se tardase mas de dos minutos en dar la vuelta entera.

El Parlamento austriaco es un claro homenaje a la arquitectura griega y en especial a la democracia ateniense.

Centro de Viena de noche. Repleto de palacios y de calles adoquinadas.

Final de la Kaerntner Strasse (calle peatonal y comercial que nace en la catedral), donde se halla la famosa Opera. Me llamo mas la atencion el Cafe Sacher, lugar de creacion de la famosa Sacher Torte, deliciosa combinacion de chocolates, torta y mermelada de albaricoque. Podemos decir que el souvenir mas tipico de la ciudad (si, mas que los bombones Mozart!).


Detalles imperiales. En el centro no hay edificio donde no se sienta la magnitud del imperio austro-hungaro.


La Biblioteca Nacional (izquierda) y el edificio de la Escuela Espanhola de Equitacion (derecha).



Neue Hofburg (castillo nuevo), una adicion imponente pero no tan gracil al castillo de toda la vida.


Donauinsel (la isla del Danubio), lugar ideal para hacer deporte...o para orientarse gracias al faro.

Eso es todo. Nada mas lamentar la tardanza en escribir un poco sobre el viaje y asegurar que la proxima vez no tardare tanto, ya que la siguiente parada es...Sicilia en mayo!! Besotes!

3 comentaris:

Susana ha dit...

menos mal...ya me estaba agobiando de ver la misma foto cada vez que entraba en tu Web...y eso que no leía una y otra vez el mismo reportaje...
Bue ...a pesar que no fue un viaje espléndido(me quedó esa impresión)
hay material escrito y fotográfico para la guia de Viena....besitos

alexis krmpotic ha dit...

Ma!! A mi Viena me encanto...es mas, recomendaria a todo el mundo que fuera en primavera porque, si ya es magnifica con el frio y los huracanes, imaginate cubierta de verde!! Y a ti en especial, para ir a ver la escuela de equitacion española!! Bueno, mejor que no, a ver si vas a llevar a tus amigos los Mossos para hacer una redada por exceso de jornada laboral de los equidos!! :-)))
Smuakssssssss!!!

Susana ha dit...

Estaba tan emocionada con tu crónica que no me dí cuenta de lo larga que es.
Ahora lo veo ...madre mía..si que te has esmerado.
un besote Angel...digo Alexis mio.